Crea un código QR para una web, tu red Wi-Fi, un número de teléfono, un correo, un SMS o una tarjeta de contacto, y descárgalo como PNG nítido o como SVG listo para imprenta. El código se genera por completo en tu navegador y es estático: lo que escribes queda grabado en el propio dibujo. No hace falta cuenta, no hay redirección por servidores ajenos ni suscripción que pueda desactivar tu código más adelante. No se sube nada.
Cómo funciona
Un código QR guarda datos en una cuadrícula de módulos oscuros y claros. Eliges qué debe abrir, rellenas los campos y el generador los convierte al formato que entienden los teléfonos; la vista previa se actualiza mientras escribes. Si a una dirección web le falta https://, se añade automáticamente, porque algunas apps de escaneo tratan «ejemplo.com» como texto plano. Para el Wi-Fi se genera WIFI:T:WPA;S:nombre;P:contraseña;;, el formato con el que la cámara del iPhone y de Android se conecta con un toque; los caracteres especiales (; , : \ y ") del nombre o la contraseña se escapan solos. Email, teléfono y SMS se convierten en enlaces mailto:, tel: y SMSTO:, y un contacto en una vCard sencilla con nombre, teléfono, email y empresa. Las tildes y la ñ se codifican en UTF-8 y llegan intactas. Cuanto más contenido, más grande la cuadrícula: una URL corta cabe en 25 × 25 módulos, y el QR más grande (versión 40, 177 × 177) admite unos 2900 bytes con la corrección mínima. La corrección de errores añade redundancia para que un código rayado, sucio o tapado en parte se siga leyendo: el nivel L recupera alrededor del 7 % de los datos, M el 15 %, Q el 25 % y H el 30 %. M es una buena opción por defecto; elige H si vas a poner un logo en el centro. La zona de silencio es el margen en blanco alrededor del código, que el lector usa para encontrar los bordes; la norma ISO/IEC 18004 pide al menos 4 módulos. El PNG se dibuja exactamente al tamaño en píxeles que eliges, con cada borde de módulo en un píxel entero, así que se ve nítido en pantallas, documentos y mensajes. Para imprimir, descarga el SVG: es vectorial y queda igual de definido en una tarjeta que en un cartel. ¿Estático o dinámico? Muchas webs de QR reparten códigos «dinámicos» que apuntan a un enlace corto en sus propios servidores: así cuentan los escaneos y te dejan cambiar el destino, pero el código solo funciona mientras exista esa empresa y pagues el plan. Un código estático como los de aquí lleva el destino dentro y funciona para siempre. Si crees que tendrás que cambiar el destino, haz que apunte a una página de tu propia web que tú controles.
Ejemplo práctico
Un bar quiere un QR con su Wi-Fi para pegar en la barra. Red: «Bar La Plaza», contraseña: «tapas2024!», seguridad WPA2. El generador crea WIFI:T:WPA;S:Bar La Plaza;P:tapas2024!;; (40 bytes), que con la corrección M es un código de versión 3, de 29 × 29 módulos. Impreso a 5 cm de lado, cada módulo mide unos 1,7 mm, de sobra para escanearlo a medio metro (regla práctica: un código se lee hasta a unas diez veces su anchura). Antes de plastificarlo, el dueño lo prueba con un iPhone y un Android: la cámara ofrece conectarse a la red y el cliente entra sin teclear nada. Si algún día cambia la contraseña, basta con generar e imprimir un código nuevo.